El valor de la diversidad

Las personas con Trastornos del Espectro del Autismo, y en especial aquellos con autismo de alto funcionamiento y síndrome de Asperger, han quedado tradicionalmente excluidos del mercado laboral debido a sus limitaciones en la comunicación y la interacción social.

Pero estas personas destacan no solo por esas deficiencias, sino por su especial capacidad en algunas áreas: tenacidad, concentración, memoria visual, detección de patrones y anomalías, intolerancia al error, honestidad… en suma, toda una lista de capacidades que bien se puede resumir por “pasión por los detalles”.

Estas capacidades permiten a estas personas, si se les da la formación y apoyo necesario -y especialmente la oportunidad-, realizar tareas como las pruebas de software con un alto nivel de calidad, que muchas veces se combina con resultados extraordinarios. Además, la enorme motivación que tienen por estos tipos de trabajos aportan una alta fidelización y una mejora continua del rendimiento y del conocimiento técnico de la herramientas y entornos.

En paralelo, estas personas demuestran que la diversidad en los equipos de trabajo aporta un gran valor, que en este caso se complementa con la posibilidad, por parte de los empleadores, de la posibilidad de implementar una política de responsabilidad social corporativa que a la vez puede estar perfectamente alineada con actividades clave de las compañías.

Tipo: 
Ponencia
Fecha y Hora: 
Jueves, 13 Noviembre, 2014 -
18:00 a 18:40